SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

martes, 21 de octubre de 2008

Escenario ideal: LA NOCHE


...la noche te pone así.. un buen disfraz para los dos mejores actores de la ciudad.. algo que me deslumbra y me deja sin palabras, ese famoso "nosequè", que enceguece, que empalaga, que acerca y une, dejàndonos muy juntos, uno dentro del otro en un vaivèn encantador. La noche hace que me brillen los ojos, con un brillito casi ùnico, que invita y se reserva el derecho de admisiòn.. invita y acepta condiciones, acepta propuestas pero no se conforma con un "no".. y si digo que "no" es solo para que la ansiedad inunde la habitacion y nos lleve a lugares inimaginables, a la cima de esa montaña de seducciòn que arrasa con todo, que convierte a la nada misma en TODO... y cuando digo TODO es TODO...
La noche logra desvancerse entre tus dedos, se derrite y se homogeiniza adoptando un ùnico sabor, icomparable, ideal.. nada frena tus movimientos, nada te frena, pero no apuràs el paso y en esa eterna contradicciòn de rapidez y lentitud me dejàs caer... y caigo intentando volver a escalar las paredes, que ayudan a adoptar nuevas formas mientras mi sombra fiel intenta seguirte...
La noche se devora los recuerdos, y se ahogan en el mismo néctar que extraès delicadamente de todo mi ser..y ya nada importa..
La noche extingue al sol y nos pide que generemos calor, luz... y tu luz vuelve a encenderse una y otra vez, encegueciendonos, obligandonos a buscarnos con las manos, a tocarlo todo... y ahi te encuentro...

2 comentarios:

Guillermo Paniaga dijo...

Hola, Vale! Gracias por tus palabras, éstas de aquí y las que dejaste en mi blog también... Estuve leyendo y me gustó mucho lo que encontré. Vos decís que me buscaste ¿nos conocemos? No lo creo, de lo contrario lo recordaría. Beso, voy a andar seguido por acá.

Guillermo Paniaga dijo...

Gracias por tus palabras, Vale. Es bueno saberlo.