SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

jueves, 5 de marzo de 2009


Despertar mojado luego de sufrir...palizas
tiempo de sentir que siempre habrá una cura
una nueva flor...caricias
Perfumar el aire frente a lo peor...del trance
mas que una razón, esa perla oscura
es fruto del dolor...la duda

Una luz sin fin,
esperando el trago amargo
tu medicina
ahh amarga medicina.

Abrazar lo tierno hasta prescindir...del miedo
hasta revivir más palabras tuyas
o sólo para oír...la brisa
Revisé tu abrigo, todo estaba ahí...tus cosas
todo sigue ahí
Siempre estás tan cerca que nunca digo adiós

Besaré la cruz

Dulce luz sin fin
esperando el trago amargo
tu medicina
amarga medicina.

Besaré la cruz
Besaré la cruz

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