SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

sábado, 28 de febrero de 2009

Hacia falta tanta agua para apagar tanto fuego


.. Se nos está apagando.. no sabemos con precision en que lugar se encuentra en este momento , donde estará su psiquis... sea como sea esta en un mejor lugar, nada puede ser peor que esto.
..una parte de mi historia se esta perdiendo, y no me dio tiempo el muy perro, no me dio tiempo..quizas se trate de eso, recien de grandes empezamos a aceptar que no son perfectos y a perdonar aquellas cosas que nos lastimaron, recien de grandes, cuando el tiempo ya no alcanza... y mientras lo veo partir... es en este momento donde te das cuenta de lo poco que somos, de lo poco que podemos hacer... sin embargo estas reflexiones no ayudan a nada, ni siquiera a calmar este dolor..

..y lo voy a extrañar, lo vamos a extrañar mucho...

No hay comentarios.: