SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

domingo, 13 de enero de 2008

EL VIENTO QUE TODO EMPUJA

Canté toda la tarde esta canción y me acordé de vos, todavía te sigo dedicando mis canciones... tendría que haber hecho algo más productivo pero hoy tuve mi merecido descanso...

Hoy me detuve en tu mirada que raja el velo del dolor
y supe que hay algo más que percibir
en este mundo que todo lo muele y lo desgarra.
Perdido por perdido ya ves da lo mismo vivo o muerto
pero tu alma es otra cosa, tu alma es la que te mueve
tu alma es mi razón, tu alma es la fuerza.
El águila muerte siempre vuelve y afina su aguda vista
hoy cualquiera puede morir sin saber como fue vivir
yo sólo espero sin dormirme en mis sueños
estar tan lejos de esta ignorancia.

Y es que sólo eso, sólo eso
despierta en mí el viento que todo empuja
sólo eso, sólo eso
que más puedo esperar, sólo eso.

Y mi mirada puede ver por la rejilla de tus ojos
para espiar tu corazón que se quedó con un pedazo de mi vida
al tiempo que yo brote de tu sangre.
Hoy que no hay tiempo que perder
que todo anda a reloj
que se destruye sin razón
y la vida muere en un discurso
y alguien se encarga de encerrarte
y otro prepara el fin del mundo
y tan lejana queda la esencia
que sólo el hecho de encontrarte para mí
le da sentido a mi vida.

Y es que sólo eso...

1 comentario:

gaAry dijo...

el reloj mata los tiempos, marca y dicta lo que no une a la vida con la muerte. es sangre que no fluye que estanca en coágulos las formas de ver, sentir y estar es prisión.

me gusta mucho este blog. saludos

adiós.