SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

PISTAS FALSAS Y UNA MONEDA DE COBRE

Quería llegar de alguna manera. Alguien me vendió pistas falsas. En la oscuridad seguía pasos que se iban deshaciendo con el viento... huellas en la arena, se van borrando, no dejan marcas, el mar se apodera de ellas, el mar nos lleva hacia adentro... quiero respirar, apenas si puedo hacerlo, falta oxígeno, falta que me limpie por dentro. En el aire está esa frase que tanto quiero escuchar, en el aire se esfuma, se mezcla con el humo... en el aire... y tus marcas, otra vez tus dedos dejan marcas, otra vez... y en mi piel ya no quedan lugares sin marcas... ya no me queda nada... cartas marcadas, y pistas falsas... una moneda de cobre... dos caras, una moneda con dos caras, depende de como caiga... de que lado caerá? con que cara me mirará?... a quien puede importarle... caminamos hacia la nada misma, con pasos lentos, inseguros, me caigo, arrastro mis pies, me sostengo y vuelvo a levantarme... esta vez quiero correr y llegar... el fin no justifica los medios, sería mejor dejar que pase, dejar que el tiempo me salude de lejos... y yo sigo mirando, viendo, observando, acercándome, quizás sin ninguna razón, o tal vez con una sola razón, suficiente, es suficiente... y quiero estar más cerca, quiero entrar, y quiero quedarme... permanecer... mimetizarme... ser un solo color... tan sólo uno... si pudieras escuchar, si pudieras descifrar y abandonarte a mí... sería perfecto, pero la perfección no existe, existo yo... y tampoco es suficiente...

2 comentarios:

gaAry dijo...

Está bueno eso. El rollo de la moneda y eso, ¿tendrá el destino dos caras? ¿sera que siempre apostamos al lado equivocado?.

Suerte!!

gaAry dijo...

viaje contigo, en tus palabras, en tus miradas en círculos mirando ¿donde? trague agua salada, y vi dos caras también, deja de tu piel, para que nuca dejes de recibir marcas , las cuales te hacen lo que eres, come tu piel seca. y veras que sera tu alimento, veras que ella purificara tu interior veras de que color es el aire y sabrás distinguir palabras en el.