SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

sábado, 22 de septiembre de 2007

OJOS CERRADOS y un dolor que se hizo crónico...

Con los ojos hinchados me acerco a vos... camino dos pasos, me canso, trato de recobrar las fuerzas, aveces me pregunto para qué...son objetivos claros, el blanco es uno aunque no pare de errarle... el blanco es uno, me digo, pero parece borrarse... un espejismo... camino y sigo de largo, te desvaneces y yo tengo los ojos hinchados, apenas veo... empiezo a entender, será tarde?, las reglas del juego, tendré que releerlas?, que juego?... respiramos el mismo aire muy de vez en cuando, para confundir, para contradecir al destino... miro más allá y ahí está, intentando acercarse, pero estoy en una isla, prefiero no forzar la vista, tengo los ojos hinchados... mis lágrimas se mimetizan con el mar... agua salada, poco sol, un día gris y triste... y vos tampoco me ves, tenés los ojos bien abiertos pero no te sirve de nada... más allá también logro vislumbrar algo, una sombra, esa sombra que cree en el olvido, no sé si dice la verdad, al menos lo intenta, intenta eliminarme de su pasado... y yo tengo un presente que agoniza, no tengo ganas de salvarlo... hipoventila... emite quejidos... mezquina las sonrisas cuando me canso de llorar, se guarda alegrías que podría repartir, regalarme de vez en cuando, cuando la que agoniza soy yo... esta vez no es diferente, sus palabras son dagas otra vez, lastiman, me vuelven a ultrajar la piel, vuelven a herirme... dolor crónico, amplío mi umbral, ya no se si duele, no quiero que duela más... hemorragia interna, apenas visible, detectando signos... interpretando... otro idioma para mí... y estoy cansada de estos jeroglíficos...

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