SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

lunes, 27 de agosto de 2007

SILENCIO ES SALUD


ME LLAMO A SILENCIO, Y NO DIGO MÁS... lo espontáneo, lo verborrágico me lo guardo en un bolsillo, no quiero seguir lastimando impunemente... ME LLAMO A SILENCIO, es la mejor opción, solo quiero manifestar que nada de lo que digo o hago es con mala leche, soy traductora de mi alma y de esta "masa muscular llamada CORAZÓN"... sé de mis errores y quiero aprender a no equivocarme, no quiero un JUICIO, quiero que alguien me entienda...por eso ME LLAMO A SILENCIO, al menos por un tiempo...

2 comentarios:

Yudi Hernández dijo...

Hola! Leí una invitación y aquí estoy…
La verdad si! Podríamos decir que el silencio como la soledad son en ocasiones etéreos compañeros… que nos hacen no mas fuertes simplemente nos abren como ese margen en el camino para darnos cuenta que por fortuna somos humanos, sentimos con la tarde y reaccionamos en las mañanas, así ese reaccionar a veces sea tardío…
Gracias por el rayoncito :)

Yudi Hernández dijo...

... Llorar?