SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

miércoles, 8 de agosto de 2007

ADES TIEMPO (Bersuit)

Llegando cuando todos se retiran,
espiando cuando la acción terminó,
juntando flores que ya están marchitas,
blasfemando cuando una te salió.
Desnudándose a cuarenta bajo cero,
llorando cuando el aire se rió,
boludeando cuando hay que estar bien serio,
festejando un cumpleaños que hace tiempo ya pasó.
Haciendo cuentas justo en pleno beso,
rechazando cuando hay que hacer un gol,
bailando un twist cuando hay que estar atento,
¡No se puede así vivir, mi corazón!

Voy yendo a contraluz,
desperdiciando mi alma a destiempo.
Siempre cargué esta cruz,
desesperando en la alegría
oscureciendo fantasías,
torciendo mi destino
siempre a contraluz.
¿A vos te parece, che?

Durmiendo cuando la tregua termina,
despertando cuando el mundo se durmió,
programando cuando el azar se libra,
ofreciendo lo que nadie quiere y nunca pidió.
Haciendo hacia la nada lo correcto,
apagando un incendio con alcohol,
corriendo cuando hay que saltar bien lejos,
¡No se puede así vivir, mi corazón!

Voy yendo a contraluz,
desperdiciando mi alma a destiempo.
Siempre cargué esta cruz,
desesperando en la alegría
oscureciendo fantasías,
torciendo mi destino
siempre a contraluz.
¿A vos te parece, che?

A des..a des..a destiempo. Ades.
¡No se puede así vivir, mi corazón!
¡No se puede así vivir, mi corazón!