SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

lunes, 14 de julio de 2008

..en remolinos...

...Sudestada que arrasa todo otra vez.. otra vez y siendo esta la vigésima (en realidad no llevo la cuenta) trato de no impacientarme, sé lo que viene despuès... paisaje dsolado y triste, con ese airecito de verano que arrastra recuerdos, que me lleva y me trae..que me deja... miré ese rostro incontables veces, hasta el hartazgo, hasta sentir que ya no quería mirar más..y así fué...desvié la mirada y ya no pude volver atrás..quizás se trate de eso.. de no volver...

..un colchón húmedo y un rincón oscuro, ya no es el mismo rincòn y no es la misma oscuridad...duele más, cuesta más, envenena más el alma, pero no es lo mismo...sin embargo sigo siendo principiante sin suerte... mi causalidad y tu casualidad..dos puntos que convergen.. ya no somos... me conocés más..

Este es el último tramo.. lo vivo con ansiedad, breves episodios de alegrìa, y miedo... dando los últimos pasitos..los que aompañan van mutando, yo misma lo hago... solo camaleones...

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