SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

domingo, 25 de mayo de 2008

Tanto tiempo...tantas cosas.. y la ventanita esta abierta..


Es increíble como los hechos se van sucediendo tan vertiginosamente que no nos dan tiempo a reaccionar.. cuando abrís los ojos luego de ese letargo te dás cuenta que el tiempo de alguna manera hace estragos, a veces necesarios para seguir sin mirar con tanta nostalgia el ayer. Pasaron muchisimas cosas que de enumerarlas aca no terminaria mas y la verdad es que me tendria que ir a dormir...
Hoy puedo decir que estoy feliz.. que no hay nada que perturbe mi alegria.. hasta ahora, vale la pena aclararlo, pero bueh, como todo, una de cal y una de arena...
Gracias a las personitas que hacen que esta vida tenga saborcito a dulce..
Abro mi ventanita y dejo que por fin la luz ilumine todos mis rinconcitos oscuros..

1 comentario:

Yudi Hernández dijo...

Hola!
Desde la distancia, un caluroso abrazo... Y esto que leo me encanta! :)