SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

domingo, 11 de noviembre de 2007

ESQUINA OLVIDO...Avenida...CICATRIZ


Afuera llueve también. Se inunda todo otra vez. Esta esquina me trae recuerdos, estas luces...este aire contaminado, mi voz entrecortada y mi garganta que sigue sangrando por dentro. Caminé por horas en la inmensidad de la ciudad, edificios fríos, ventanas clausuradas, persianas bajas, todo parece indicar que la fiesta terminó... y esta esquina que no para de llorar, de desviarnos, de acelerar el tiempo... Afuera llueve, me quedo acá, afuera también...
Crucé con la mirada algunos rostros, estuve salteando palabras, reprimiendo versos. Hay una frase que vuelvo a escuchar, frases que imitan, parecen querer deformarse, disfrazarse, pero siguen siendo las mismas... me quedo en stand by, rogando que la lluvia pare y me lleve hacia aquella orilla. No aprendí a nadar, no quiero hundirme otra vez, entonces me aferro al cordón de la vereda, de esa esquina, MI ESQUINA OLVIDO...
Oscurece, sonrío... "soy una mueca absurda fingiendo diversión"... arrastro los pies intentando sortear obstáculos... arrastro las manos guiadas por un instinto primitivo, intentando reconstruir momentos, intentando igualar escenas, repetir, una y otra vez.. actúo, la luz me apunta directamente al rostro... imperfecciones, algo las ve, algo finge no verlas, algo parece disfrutrarlas de un modo inocente que logra conmover...algo se desdibuja entre el humo...algo que soy yo, reflejada en un espejo.. respiro el poco oxigeno que queda, mi esquina sigue siendo hermosa, mis ojos cansados ven belleza en esa esquina, pero ella se resigna y sigue llorando..intento calmarla, intento consolarla torpemente, mis palabras sin embargo toman un tono gris, mi voz entrecortada no transmite esa paz..y mi esquina llora...
Pasaré muchas veces más por allí... y la seguiré viendo, seguiré viendóla hundiéndose en el agua, agua turbia... me sostendré en alguna pared, inspirando con fuerza, llenando mis pulmones que serán turbios también... y mi ESQUINA OLVIDO, SEGUIRÁ TRAYÉNDOME RECUERDOS...

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