SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

domingo, 2 de septiembre de 2007

INVENTARIO PROFUNDAMENTE SUPERFICIAL


Pocas cosas pediría...
un lindo atardecer
una amplia sonrisa
una dulce mirada
un helado de crema del cielo (mejor si es con chocolate)
un buen chocolate (si es aireado mejor)
un análgesico que me haga efecto
una cama de agua (o de aire en su defecto)
una tele que funcione
unos buenos parlantes
un pie si callos
una cara libre de ojeras
un día sin escuchar gritos
una noche sin lágrimas
una linda caricia
un buen beso
una pared que no se descascare
un techo si telarañas
una espalda sin cicatrices
una hermosa columna vertebral
un rico perfume
un poco más de memoria
un olvido selectivo
un café que no me desvele
unos cordones que no se desaten
una noche llena de estrellas
una noche que me haga ver las estrellas (que no es lo mismo)
una siestita debajo de un árbol
unos de mis períodos sin síndrome premenstrual
una semana tranquila
un fin de semana sin imaginación
un alisado definitivo
una depilación definitiva
un tensiómetro que no que se descalibre
un termómetro que no se rompa
un pullover que no se llene de pelotitas
unas clases de guitarra gratis
una guitarra eléctrica
una estufa que no consuma electricidad
un buen libro
un psicoanalista
una buena canción
un buen disco
un par de neuronas nuevas
un par de ideas nuevas
un almita que camine a la par mía
un amor incondicional
un nuevo amanecer
un dulce despertar
unos minutos de felicidad
una impresora con tinta
una foto en la que salga linda
una cara fotogénica
un freno a mi impulsibidad
una mente más rápida que mi boca
una boca sin ansiedades
una linda sensación
un mundo de sensaciones
unas cuantas cosas más
y unas cuantas cosas menos..
pocas cosas son las que pido
quien me las puede dar??
algun alma caritativa, quizás?
o es cuestión de esperar?
saco mi lápiz y comienzo a tildar
lo que se me dé en buena fé
será excluído de mi lista
y muy bien recompensado
no tengo con que pagar
quizás con un canje
que sea un buen feed back
quedamos a mano y contentos
parece que la noche hace fluir mi estupidez...
también pediría menos estupidez y más inteligencia
ESTOY PIDIENDO MUCHO?
NO PODRÍA PEDIR MENOS

No hay comentarios.: