SÁBADO

Un fragmento de “Abaddón, El exterminador" de Ernesto Sábato

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba. Apenas se nos dá en fugaces momentos, y el arte es una manera de eternizar (de querer eternizar) esos instantes de amor o de éxtasis; y porque todas nuestras esperanzas se convierten tarde o temprano en torpes realidades; porque todos somos frustrados de alguna manera, y si triunfamos en algo fracasamos en otra cosa, por ser la frustración el inevitable destino de todo ser que ha nacido para morir; y porque todos estamos solos o terminamos solos algún día: los amantes sin el amado, el padre sin sus hijos o los hijos sin sus padres, y el revolucionario puro ante la triste materialización de aquellos ideales que años atrás defendió con su sufrimiento en medio de atroces torturas; y porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que nos encontramos en nuestro camino no lo queremos cuando él nos quiere, o lo queremos cuando él no nos quiere, o después de muerto, cuando nuestro amor es ya inútil; y porque nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día, y nuestra casa de infancia ya no es más la que escondió nuestros tesoros y secretos, y el padre se muere sin habernos comunicado palabras tal vez fundamentales, y cuando lo entendemos ya no está más entre nosotros y no podemos curar sus antiguas tristezas y los viejos desencuentros; y porque el pueblo se ha transformado, y la escuela donde aprendimos a leer ya no tienen aquellas láminas que nos hacían soñar, y los circos han sido desplazados por la televisión, y no hay organitos, y la plaza de infancia es ridículamente pequeña cuando la volvemos a encontrar.

viernes, 13 de julio de 2007

LO QUE FALTA ES MÁS TIEMPO...




Alguna vez cruzaste los dedos y deseaste con todas tus fuerzas que eso que tanto anhelás se te cumpla como por arte de magia??.... MITAD INGENUO, MITAD INFANTIL, te sumergís en esa plegaria a la nada… en ese pedido eterno… prometés llenar los formularios que hagan falta, rogás que hasta el demonio te pida el alma a cambio… y nada… pasa el tiempo y te dás cuenta (era hora de que te dés cuenta) de que los deseos son solo eso…la realidad esquiva te dá la espalda y vos te quedás, todavía incrédulo, sin entender nada, con esa impotencia de los mortales… abrís los ojos y todo sigue igual…las cosas que estaban mal, están peor… las que estaban bien van perdiendo estabilidad, y vos… MITAD INGENUO, MITAD INFANTIL, caés en la cuenta de que nada de lo que desees se cumple así como por arte de magia, que ni la burocracia del infierno puede ayudarte… que mientras más cruces los dedos, menos tiempo tenés para generar esas cosas que tanto anhelás… Alguna vez intentaste “hacer” que esas cosas que tanto deseás dejen de ser sólo “deseos”??...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creo que sería muy difícil "hacer" algo al respecto, más cuando ese deseo involucra a otro ser... habrá que ser más diplomático y aceptar los designios de los demás...